Deudas Incobrables
Estamos viviendo un período económico difícil en el que los empresarios ven disminuidas sus cuentas de resultados. Además de conseguir un menor beneficio, los empresarios deben enfrentarse a una mayor dificultad para hacer líquidas sus ventas dado el incremento de impagos de sus clientes.
El impago de clientes es la consecuencia de una mayor restricción financiera en la obtención de financiación, como puede ser el recorte de las líneas de créditos y préstamos en general. El resultado ha sido inmediato, dando lugar a un incremento en las empresas disueltas en España, un incremento en la morosidad bancaria y se ha disparado el importe de los efectos impagados.
Vamos a enunciar brevemente algunas posibilidades a tener en consideración para, en la medida de lo posible, bien asegurar el cobro de los créditos mediante el uso de algún producto financiero, bien aplicar la legislación fiscal existente de tal forma que haya un ahorro fiscal por aquellos créditos incobrables que figuran en el activo.
Es tarea de los asesores contables y fiscales minimizar el impacto de las deudas incobrables en la cuenta de resultado, aplicando la legislación fiscal para que el cliente optimice la tributación de aquellas transacciones que difícilmente se harán efectivas en el futuro.
Los criterios utilizados por los diferentes impuestos para poder aplicar estos beneficios son diferentes, por lo que, habrá que prestar una especial atención al tema.
Sin pretender hacer un estudio minucioso en esta materia, a continuación se resume el funcionamiento de estas ventajas fiscales aplicadas para cada uno de los distintos impuestos que sufren los empresarios:
En cualquier caso y dada la dificultad en la práctica del beneficio por parte del empresario de estas medidas fiscales, podemos anticiparnos a la existencia del problema y acercarnos a una entidad financiera para informarnos sobre algunos de los productos financieros ofertados, que nos ayudarán a gestionar nuestros créditos de una forma más segura.
Entre otros, encontraremos: